Os la enseño, consiste en dibujar una cara en un folio con rotulador negro (da igual el color pero así destaca más).
Este folio lo pegamos en el fondo de una bandeja transparente, tal que así.
Le damos la vuelta a la bandeja y, con rotuladores de colores, dibujamos "manchas" en la cara de Ramón (así bautizamos a mi obra de arte).
Los peques también participan en este proceso.
Para después limpiar la cara de Ramón con un poco de agua jabonosa o limpia cristales y un cepillo de dientes o papel para dejarlo limpio y reluciente hasta volver a pintarle manchurrones por toda la cara.
Mi peque pasó un buen rato entretenido limpiando y pintando la cara de Ramón.
Aquí os dejo un pequeño vídeo resumen de lo bien que se lo pasó.





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